jueves, 28 de febrero de 2008

apostillas a la niña

"Yo quiero que la niña que nace en España [mejor si en el 78, cosecha Constitución] tenga una familia [padre/madre, madre/madre, padre/padre o perrito pequinés] y una vivienda y unos padres [si no han muerto] con trabajo. Esto es lo mínimo que debemos exigirnos para todos: una familia, una vivienda y unos padres con trabajo. Yo me esforzaré principalmente para que la familia esté atendida, y la vivienda se pueda conseguir [cuántos metros, cómo y dónde], y para que no falte el trabajo. Quiero que esa niña, nazca donde nazca [en Quito o en Burundi], reciba una educación que sea tan buena como la mejor [reciba la mejor educación, vamos]. Quiero que se pueda pasear por todo el mundo sin complejos [¿menos?, ¡si ya somos unos creiditos!], porque sabrá idiomas [yes sir, oui monsieur, mejor que Aznar y que Zapatero], y porque tendrá un título profesional que se cotice en todo el mundo [en el mundo más que en España]. Quiero que sea un heraldo de la libertad, de la tolerancia y de los derechos humanos. Porque habrá crecido en libertad [quedó claro], y no tendrá miedo a las ideas de los demás, y habrá aprendido a respetar a todos los que respetan la ley [porque los criminales no son muy simpáticos]. Quiero que sienta un hondo orgullo por ser española [y onubense y europea y perrita pequinesa mundial], por pertenecer a esa nación tan vieja [maltratada y maltratadora], tan admirable [cívica], que le habrá ofrecido las mejores oportunidades, pero que habrá sabido ser exigente con ella para convertirla en una mujer madura y responsable [et voilà]".

¡La niña soy yo!

miércoles, 27 de febrero de 2008

apuntes en el metro

1. El metro de México tiene un olor especial, de esos que perduran fieles en la memoria y pueden revivirse físicamente. Un olor a neumático y cable quemado que golpea en corrientes calientes cuando se cruzan los pasillos. Un olor para mí atado al pasado invierno, cuando iba y venía de Coyoacán a Polanco para arreglar mis papeles de extranjera.

2. Cada estación se representa con un dibujo. Barranca del Muerto son dos águilas, Coyoacán un coyote, Mixcoac una culebra de agua... Facilidades para la población analfabeta: un 10% de los mexicanos.

3. Pocos leen en el metro. No me puedo entretener como en Madrid en adivinar el best-seller de la temporada (El perfume, Los pilares de la Tierra, El Código Da Vinci).

4. Los dos primeros vagones son exclusivos para mujeres. Llegar hasta ellos supone recorrer un pasillo de miradas codiciosas de piel blanca. Dentro, ninguna es más alta que yo. Las jóvenes sentadas se maquillan y se rizan las pestañas casi inexistentes.

5. Bajo tierra viajan muy pocos blancos. Pobre metro despreciado por la clase media.

Echo de menos las conversaciones en voz alta, la luz brillante sobre los libros, las caras multicolores, los bolsillos multiformes, la voz "próxima estación"... del metro de Madrid.

(Volvió el frío a la ciudad, y la Santos a su blog)

viernes, 1 de febrero de 2008

espejo de la risa

Según la seño (señora) del changarro (chiringuito) de comida corrida (menú del día), soy la güera (rubia) china (con rizos) de ojos verdes...



La Esther Arroyo del Altiplano, vamos.

domingo, 27 de enero de 2008

dizque juerga gitana

En un teatro llamado Foro Lenin, en la calle de Mérida, colonia Roma, unas muchachas bailaron ayer flamenco. Tenían su gracia, aunque mi padre las hubiera juzgado más saborías que las coles en vinagre, y genuina buena voluntad. Claro, que les cantaran a algunas "gitana, mueve la cintura" parecía un mal chiste racista, y no por lo de gitana. Y lástima del guitarrista, cuyo instrumento maullador no estaba a la altura de sus dedos.También fue desconcertante el par de números mallorquines intercalados en el espectáculo (con la reticencia de algún miembro del Orfeó Català de Mèxic, indignado por participar en un evento de bailes españoles). Pero, ay, lo insufrible, lo verdaderamente insultante al noble arte flamenco, fue
-¡oh, dioses!, ¿por qué no le partió un rayo?- la cantaora chilanga, cuya falta de ritmo, voz y entonación era sencillamente inverosímil: en su boca, unas alegrías de Cádiz eran algo parecido a un son jarocho, y unas simples sevillanas, snif, un disco rallado.

viernes, 25 de enero de 2008

de culo

Mi querido "Capo" Trujillo no se acostumbra. Pues bien, yo tampoco:

Aquí en México no se puede decir culo. Ni para bien ni para mal. Y eso me está matando. Prohibido el natural "qué buen culo tiene", y el inocente "ay, que te como ese culo", y el obrerístico "que no me entere yo que ese culito pasa hambre". Para qué hablar de "vete a tomar por culo": ¡aquí se manda a la chingada, jijos de la! Me está matando, me está matando. ¿Qué le digo yo a mi madre? Con lo que a ella le gustaba repetirme "una mujé sin culo no es una mujé"...

jueves, 24 de enero de 2008

formalidades mexicanas antes de iniciar cualquier conversación

- Hola, cómo estás.
- Bien, ¿y tú?
- Qué bueno, bien también, gracias.
- Qué bueno.

lunes, 14 de enero de 2008

los nórdicos en el Altiplano

¿Cómo verá un sueco México? El cuñado y su mujer, que volvieron a su país ayer, no han dejado de admirarse del verano sempiterno, la luz y y el alcohol exagerados, la comida caleidoscópica. Se entristecen de lo poco que lucen los muchos impuestos y les extraña la falta de sinceridad. A cada rato sacan la cámara de fotos para retratar los camiones de la basura, las calles rotas, los viene-viene, los ambulantes, los niños saltimbanquis de los semáforos, los obreros almorzando al borde de la calzada atascada de coches.