viernes, 29 de junio de 2007

¡Zócalo! II

Otro de los carteles empieza diciendo "A un año del fraude electoral".

Como si estuviera escrito justo para este país (como mi Felipe...)

miércoles, 27 de junio de 2007

¡Zócalo!

El último cartel de LO, a quien creíamos desaparecido desde que Spencer Tunick demostró que en la plaza principal de la ciudad no cabe un millón de personas ni desnudas, es una foto suya sobre blanco, arriba de "1 de julio" sobre verde y debajo de "¡Zócalo!" sobre rojo. La frase me recordó aquella del 14-M, y el tráfico de Revolución me hizo imaginar conjugaciones improbables...

yo zoco
tú zocas
él zoca

¿Intransitivo? Voy a zocar el domingo, ¿vienes?

¿Transitivo? Si Andrés Manuel me zocara, sería feliz. ¡Pues zócalo tú!

domingo, 24 de junio de 2007

taxi IV

Perlas de un señor taxista mientras cruzaba el segundo piso bajo un aguacero bíblico que convirtió el asfalto en bañera:
-"¿Y en España no hacen segundos pisos para los coches?" (Pasos bajo tierra, metro y demás transporte público, bla bla bla).
- "En España tienen el penacho de Moctezuma, ¿verdad?" (Trofeo de guerra legítimo de la corona de Habsburgo, por tanto en Viena,
bla bla bla).
- "¿En España no hacen barbacoas?" (¡¿?!... bla bla bla).
- "Pos en España hablan bien parecidos a nosotros" (¡!).

sábado, 23 de junio de 2007

viernes, 22 de junio de 2007

agradecida y emocionada

Me junto con toda clase de delincuentes,
a veces comen en frío
y otras en caliente
.

Más de treinta, por siete meses breves. Es increíble la calidez de este país. ¿Cuánto tiempo hace falta para juntar lo mismo -lo mismo tan de verdad- allá en la meseta central? ¡Mis cómicos de la legua no pasan de veinte, y llevamos ya años juntos!

jueves, 21 de junio de 2007

sobre el paso del tiempo

Allí, sabes seguro la estación que transcurre: el clima está perfectamente delimitado en fracciones casi estancas, de noviembre a abril es invierno azul cielo límpido, es mayo por el olor del árbol del paraíso, y para el solsticio de verano ya no se aguanta el calor. Los años pasan, te das cuenta por las veces que los jardines se visten de colores derramando hojas como quien llora.

Aquí, con esta temperatura altiplana, y el agua de las tardes de verano, y el verde perpetuo corriendo hasta allá a lo lejos, parece que tiempo se para. Y ya no sé en qué estación vivo. Y es un año más y ni enterada... ¿No buscaban la fuente de la eterna juventud por estos pagos? Pues eso.